Todos los caminos de la ALIANZA PAIS SOCIAL CRISTIANA van hacia Estados Unidos

Todos los caminos de la ALIANZA PAIS SOCIAL CRISTIANA van hacia Estados Unidos

Virgilio Hernández E

Al parecer el camino del actual gobierno está trazado, una vez que ha roto política y programáticamente con lo que significaba la herencia de la Revolución Ciudadana y según dicen en las propias filas gobiernistas en su próxima convención, fijada para finales de julio, cambiaran de nombre, colores e incluso número de registro electoral del Movimiento Alianza PAIS, han buscado ahora nuevos derroteros y aliados:  en lo político avanza a paso firme la alianza con el Partido Social Cristiano, que les permitió aprobar la ley económica urgente o la audaz resolución con la que quieren volver a los Tratados Bilaterales de Inversión sin siquiera enmendar la Constitución de la República.

En lo económico esta a la vista un macro ajuste que implicará mayor reducción del gasto público, despido de aproximadamente 70 mil empleados públicos y desinversión en las áreas sociales; y, en materia internacional, todo apunta que la mirada del gobierno ahora nuevamente estará puesta en Estados Unidos y la intención de concretar acuerdos en materia comercial, seguridad y un realineamiento político con las políticas de Donald Trump.

Nada de extraño tendría que Ecuador fortalezca su relación con el principal socio comercial que tiene el país, sin embargo, el problema radica que la gran potencia del norte nunca ha podido relacionarse de forma horizontal con los países de América Latina y parecería que ahora tampoco es la excepción, así lo hizo saber Todd Chapman en su visita al Ecuador el 6 de febrero pasado a propósito del entusiasta pedido para firmar un acuerdo comercial entre Ecuador y Estados Unidos, diplomáticamente les transmitió la preocupación de Washington y de los inversionistas por la denuncia del Ecuador de 17 Tratados Bilaterales de Inversión, los mismos que cedían jurisdicción y soberanía, para procesar los conflictos que pudieran presentarse y de hecho surgieron, entre las empresas transnacionales y el Ecuador. También se quejó de la tasa aduanera asumida por el país desde noviembre del 2017 e incluso el malestar por la aplicación de reglamentos técnicos para las importaciones, sin consideración alguna de que el país es una economía dolarizada y por ende tiene mayores restricciones para enfrentar las dificultades externas que afectan a la economía ecuatoriana. Quedó muy claro que a los Estados Unidos, que ahora desarrolla una política proteccionista, no le interesa un acuerdo comercial a menos que sea claramente ventajoso para los intereses norteamericanos.

En materia de seguridad, la visita del vicepresidente de los Estados Unidos la semana pasada sirvió para refrendar lo que ya había anunciado el Ministro de Defensa respecto del retorno de las maniobras conjuntas y aunque se diga que el objetivo es encontrar nuevas formas para combatir la inseguridad, parecería que el verdadero interés es que Ecuador sea parte de una alianza regional para intervenir en los conflictos existentes ; así lo ha afirmado el Vicepresidente Mike Pence:  “Respetuosamente instamos a Ecuador y a todos los aliados en la región a que tomen pasos para aislar al régimen de Maduro… No es tiempo de palabras, tenemos que actuar y tenemos que tomar acciones decisivas para restaurar la democracia en Venezuela” ha dicho; lo que ha sonado a los discursos que han ensayado algunas de las autoridades norteamericanas previo a invasiones en diferentes partes del mundo, en las que lejos de resolver los problemas, estos se han profundizado y ha aumentado los niveles de violencia y confrontación en la sociedad. Además, esta pretensión de involucrarnos en conflictos extraños, contradice lo dispuesto en nuestra Constitución que reconoce la autodeterminación de los pueblos y la resolución de todos los conflictos por vías pacíficas y repudiando siempre el uso de la guerra.

El último hecho que evidencia esa nueva relación condicionada con los Estados Unidos es que tanto autoridades económicas como analistas han construido el criterio que el único escenario posible para la economía ecuatoriana es un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.  Aspiran a un desembolso de hasta 9000 millones de dólares en los próximos tres años, aunque  dicho acuerdo tenga un alto costo económico y social, por ello, se explica precisamente que el día jueves 28 de junio de 2018 se haya aprobado en la Asamblea una resolución para solicitar a la Corte Constitucional que interprete el artículo 422 de la Constitución de la República respecto a la prohibición de celebrar tratados que signifiquen cesión de jurisdicción o soberanía a instancias de arbitraje internacional, que como se señaló, era una  de las condiciones de los Estados Unidos para profundizar las relaciones con Ecuador;  con ello la nueva mayoría ALIANZA PAIS SOCIAL CRISTIANA (APSC), rindió homenaje al Vicepresidente de los Estados Unidos y dio una clara muestra de que Ecuador también dejó de lado la dignidad y soberanía para ser parte de una relación vertical y subordinada con los Estados Unidos.

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